sábado, 2 de julio de 2011

Dodecasílabo al reciente lapso de la vida

Una brisa recorre tus ojos verdes,

la selva radiante muerta en tus pupilas

el otoño cruje con tus pasos fuertes,

escaso es tu vuelo, en sueños cavilas.



Toda fuerza está en la sangre de tus brazos

cobijo a mi frío, freno a mis caidas

y aunque el cielo nos brinde sol a retazos,

a ti el fuego te habita en todas tus vidas.




El cariño rompe nuestros horizontes

nos quiebra el esquema, ya no se qué somos

la rutina es escalar todos los montes

y que no importe, cuándo, dónde, cómo.




Descubrir tus huellas viejas y perdidas

infierno de hielo, que ya no me importa

¡Que importa! Ya la lista de tus queridas

y si al fin y al cabo, todos se equivocan.




Al rendirnos, al amar sin desahuciarnos

más vale que el oro, que tomes mi mano

y olvidarnos, y abrazarnos sin pensarlo

apagando el dolor, de un modo más sano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario