lunes, 12 de septiembre de 2011
Collage de palabras (Clase de surrealismo del taller literario)
(Un paisaje de interior.
Para todos los gustos.
Un vinculo, un compromiso, un beneficio.
Mujeres.
Descubri, inclusive, que mucha gente por la noche se acerca a las orillas para soltar lágrimas sin ser vistos...
Padrinos Múltiples.
Londres Secreta.
Con los castillos, colinas verdes y leyendas fantásticas de Edimburgo como escenario.
Esto
propone como ejercicio de pensamiento
una
nueva línea...
Materiales contrapuestos.
Por la destacada trayectoria.
La
Filo-sophia
Y el Salón
D'or.)
Nota:
-D'or, "de oro" o "dorado"
miércoles, 20 de julio de 2011
Otra palabra mas...el detalle de cada año...
Hay cosas que se dicen y muchas veces se pasan por alto, por cstumbre, por replica o por la situación casual, y hay días como este, en el que esas cosas, por un momento merecen ser pensadas y valoradas....
Decirle te quiero a un amigo no es joda che, y, viniendo de mi, que muchas veces tengo a flor de piel mi lado menos cariñoso, muchisimo menos.
Soy a veces una mezcla importante de cosas que se contradicen, que puedo decirte te amo y estarte pegando, o casualmente abrazarte y putearte... Pero, en fin, una muestra de afecto por mi parte no es algo que yo tomo a la ligera. ¿Por que?
Porque soy de ese tipo de personas que elijen al lado de quienes pasar las horas y se pueden dejar llevar por esa compañia para toda la vida si así lo desean, porque no exagero, no le miento a mis amigas cuando les digo "Esa vincha, remera o cinto (o el accesorio de turno), te queda horrible" o cuando les digo que tengo otras personas en las que confio.
Y, si bien ,muchas veces la honestidad duele es lo que uno hace con las personas que ama.
Hay amigos grandes, pequeños, de toda la vida, amigos que son amores, y más, en este mundo que a menudo nos presenta personas como material de trabajo y nosotros terminamos decidiendo en que convertirlas en nuestra vida, dependiendo eso de el tiempo, cariño y dedicación que les regalemos; porque todos quieren tener un amigo, pero para tener amigos, hay que ser amigo.
Los amigos no se hacen de la noche a la mañana...
Un amigo se hace cuando perdiste toda una noche mandandole mensajes porque estaba deprimido, o cuando le alcanzaste un mate a uno y te empezó a contar una historia embolante y, de cualquier forma, te la bancaste, cuando compartiste sus amores y desamores, cuando te animaste a decirle eso que no le quisiste contar a nadie por miedo a que no te entiendan... un amigo se hace cuando aparece un atisbo chiquitito de confianza y cariño, que puede ir avanzando con el tiempo...
Un amigo es ese que está ahi cuando le contás por quinta vez los pormenores de esa historia que ya conoce, o le explicas la filosofía que se te ocurrió y, te entienda o no, sigue ahi. Ese que a veces resulta insoportable, pero le tenés paciencia pesar de los apodos horribles que te pone... Ese, que a pesar de sentirse decepcionado te perdona y te hace volver a intentar las cosas que te cuestan, porque se merece lo mejor... Un amigo es ese que te repite una y otra vez las cosas para que las entiendas, y te ofrece su experiencia para mostrarte lo mejor que podés hacer, es, en fin, ese quie te da las fuerzas con una simple mirada o un gesto.
Ningún amor es incondicional. Los amores se cultivan, se cuidan, se fortalecen, se vinculan con horas y horas de abrazos, de lágrimas, de carcajadas y emociones compartidas.
No puedo quejarme, tengo de sobra oídos y brazos, tengo de sobra consejos y confesiones, tengo cosas de mis amigos, materiales e inmateriales, donde entran los regalos de cumpleaños, las fotografías, la ropa prestada que me olvido de devolver, etc... Ja, ja...
Si te pedí que leas esto, es mucho mas que por el día que lo amerita, que, para ser sincera, de no ser por sus abrazos y saludos es, para mi, una dia como cualquier otro, un dia del calendario, que se vuelve especial para mi no por el nombre que lleva sino por este tipo de cosas...porque Te Quiero y quiero que seas muy feliz...
Feliz dia =)
(NO TENGO FOTOS CON TODOS Y NO ME DEJA SUBIR MAS =(...PERDON)
Decirle te quiero a un amigo no es joda che, y, viniendo de mi, que muchas veces tengo a flor de piel mi lado menos cariñoso, muchisimo menos.
Soy a veces una mezcla importante de cosas que se contradicen, que puedo decirte te amo y estarte pegando, o casualmente abrazarte y putearte... Pero, en fin, una muestra de afecto por mi parte no es algo que yo tomo a la ligera. ¿Por que?
Porque soy de ese tipo de personas que elijen al lado de quienes pasar las horas y se pueden dejar llevar por esa compañia para toda la vida si así lo desean, porque no exagero, no le miento a mis amigas cuando les digo "Esa vincha, remera o cinto (o el accesorio de turno), te queda horrible" o cuando les digo que tengo otras personas en las que confio.
Y, si bien ,muchas veces la honestidad duele es lo que uno hace con las personas que ama.
Hay amigos grandes, pequeños, de toda la vida, amigos que son amores, y más, en este mundo que a menudo nos presenta personas como material de trabajo y nosotros terminamos decidiendo en que convertirlas en nuestra vida, dependiendo eso de el tiempo, cariño y dedicación que les regalemos; porque todos quieren tener un amigo, pero para tener amigos, hay que ser amigo.
Los amigos no se hacen de la noche a la mañana...
Un amigo se hace cuando perdiste toda una noche mandandole mensajes porque estaba deprimido, o cuando le alcanzaste un mate a uno y te empezó a contar una historia embolante y, de cualquier forma, te la bancaste, cuando compartiste sus amores y desamores, cuando te animaste a decirle eso que no le quisiste contar a nadie por miedo a que no te entiendan... un amigo se hace cuando aparece un atisbo chiquitito de confianza y cariño, que puede ir avanzando con el tiempo...
Un amigo es ese que está ahi cuando le contás por quinta vez los pormenores de esa historia que ya conoce, o le explicas la filosofía que se te ocurrió y, te entienda o no, sigue ahi. Ese que a veces resulta insoportable, pero le tenés paciencia pesar de los apodos horribles que te pone... Ese, que a pesar de sentirse decepcionado te perdona y te hace volver a intentar las cosas que te cuestan, porque se merece lo mejor... Un amigo es ese que te repite una y otra vez las cosas para que las entiendas, y te ofrece su experiencia para mostrarte lo mejor que podés hacer, es, en fin, ese quie te da las fuerzas con una simple mirada o un gesto.
Ningún amor es incondicional. Los amores se cultivan, se cuidan, se fortalecen, se vinculan con horas y horas de abrazos, de lágrimas, de carcajadas y emociones compartidas.
No puedo quejarme, tengo de sobra oídos y brazos, tengo de sobra consejos y confesiones, tengo cosas de mis amigos, materiales e inmateriales, donde entran los regalos de cumpleaños, las fotografías, la ropa prestada que me olvido de devolver, etc... Ja, ja...
Si te pedí que leas esto, es mucho mas que por el día que lo amerita, que, para ser sincera, de no ser por sus abrazos y saludos es, para mi, una dia como cualquier otro, un dia del calendario, que se vuelve especial para mi no por el nombre que lleva sino por este tipo de cosas...porque Te Quiero y quiero que seas muy feliz...
Feliz dia =)
(NO TENGO FOTOS CON TODOS Y NO ME DEJA SUBIR MAS =(...PERDON)
sábado, 2 de julio de 2011
Dodecasílabo al reciente lapso de la vida
Una brisa recorre tus ojos verdes,
la selva radiante muerta en tus pupilas
el otoño cruje con tus pasos fuertes,
escaso es tu vuelo, en sueños cavilas.
Toda fuerza está en la sangre de tus brazos
cobijo a mi frío, freno a mis caidas
y aunque el cielo nos brinde sol a retazos,
a ti el fuego te habita en todas tus vidas.
El cariño rompe nuestros horizontes
nos quiebra el esquema, ya no se qué somos
la rutina es escalar todos los montes
y que no importe, cuándo, dónde, cómo.
Descubrir tus huellas viejas y perdidas
infierno de hielo, que ya no me importa
¡Que importa! Ya la lista de tus queridas
y si al fin y al cabo, todos se equivocan.
Al rendirnos, al amar sin desahuciarnos
más vale que el oro, que tomes mi mano
y olvidarnos, y abrazarnos sin pensarlo
apagando el dolor, de un modo más sano.
la selva radiante muerta en tus pupilas
el otoño cruje con tus pasos fuertes,
escaso es tu vuelo, en sueños cavilas.
Toda fuerza está en la sangre de tus brazos
cobijo a mi frío, freno a mis caidas
y aunque el cielo nos brinde sol a retazos,
a ti el fuego te habita en todas tus vidas.
El cariño rompe nuestros horizontes
nos quiebra el esquema, ya no se qué somos
la rutina es escalar todos los montes
y que no importe, cuándo, dónde, cómo.
Descubrir tus huellas viejas y perdidas
infierno de hielo, que ya no me importa
¡Que importa! Ya la lista de tus queridas
y si al fin y al cabo, todos se equivocan.
Al rendirnos, al amar sin desahuciarnos
más vale que el oro, que tomes mi mano
y olvidarnos, y abrazarnos sin pensarlo
apagando el dolor, de un modo más sano.
jueves, 23 de junio de 2011
La foto que puse en la muestra fotográfica de la EIS.-
La foto fué tomada en la plaza Pueyrredón de la ciuda y posteriormente retocada con témperas.
Aqui, la versión digital.
Suerte! Lindo dia =)
viernes, 13 de mayo de 2011
El amor muere en el siglo XXI
Me disculpo desde ya con quienes ya conocen la versión original de este escrito del que ciertamente perdí el borrador en papel...Ups..que verguenza. je, je...
Sofía Storani que lo leyo en voz alta; Natalí Kessler, a quien le pido que si llega a recordar otra parte por favor me la recuerde; y a los demás miembros del taller literario del año pasado: Francisco, Matías, Brian quien más tarde me acompañó a escribir al Colegio Nacional, Miguel no cuenta porque ese día llegó tardísimo y no lo escuchó... ja, ja... Jesús que ni va a leer esto, Mariana y Tadeo.
Intentaré rescatar de mi memoria el poema borroso y quizas al escribirlo mi instinto lo modifique un poco.
No estoy segura de las palabras exactas con excepcion de dos o tres frases que decidí escribir, quizas, exactamente así, y hay cosas que en realidad, no estoy nada segura de llegar a recordar. Empiezo.
Victoria Aguirre (Irina Cervi)
Sofía Storani que lo leyo en voz alta; Natalí Kessler, a quien le pido que si llega a recordar otra parte por favor me la recuerde; y a los demás miembros del taller literario del año pasado: Francisco, Matías, Brian quien más tarde me acompañó a escribir al Colegio Nacional, Miguel no cuenta porque ese día llegó tardísimo y no lo escuchó... ja, ja... Jesús que ni va a leer esto, Mariana y Tadeo.
Intentaré rescatar de mi memoria el poema borroso y quizas al escribirlo mi instinto lo modifique un poco.
No estoy segura de las palabras exactas con excepcion de dos o tres frases que decidí escribir, quizas, exactamente así, y hay cosas que en realidad, no estoy nada segura de llegar a recordar. Empiezo.
Imaginando realidades subjetivas,
en la edad en que se enferma la inocencia,
tan enredado el tejido en la conciencia
y la ilusión sangrando por la realidad.
Como enumeras ovejitas y no duermes
porque tus ojos se han hartado de velar
talvez tus sueños es incómodo esperar
por eso huyes en la busqueda de algo.
Dolor muy lento fué escuchar tu despedida
al pronunciarlo fue tan dulce como amargo
has intentado no dañarme y sin embargo
tu tierna voz me resultó como un veneno.
Dolor muy lento fué escuchar tu despedida
al pronunciarlo fue tan dulce como amargo
has intentado no dañarme y sin embargo
tu tierna voz me resultó como un veneno.
El amor muere en el siglo veintiuno
es imposible expresar cuánto me apeno
sin embargo, casi siempre duele menos
si a las heridas otro no te las provoca
Ya la nostalgia se ha caido en las guitarras
la soledad hoy me confunde y me equivoca
mas con dolor lo reconozco, no estoy loca
por esa causa no me he vuelto a enamorar.
Ya la nostalgia se ha caido en las guitarras
la soledad hoy me confunde y me equivoca
mas con dolor lo reconozco, no estoy loca
por esa causa no me he vuelto a enamorar.
Tomo mi ropa los colores de la noche
y ahora en dos la realidad es dividida
pero sonrío porque está feliz mi vida
y en la distanciate te he aprendido a olvidar
Victoria Aguirre (Irina Cervi)
jueves, 28 de abril de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
El día
Me desperté con una sonrisa, sonrisa interna, le dijo yo, de esas que se notan en los ojos pero no necesitan de muecas.
Va a ser un día lindo.
La mañana transcurrió normal.
La trade me encontró en el gimnasio.
Me aparté del partido en el que estaba dando asco, para ir a mi celular y enviar un mensaje, o escuchar una canción, o el capricho de turno.
Subí la escalera y miré el partido desde la baranda. Esas chicas sabian jugar. Yo no.
Miré a los bancos de arriba de esa especie de piso mas alto,de falso balcón y no estaba nada.
Había dejado mi tablero de dibujo, mi mochila con mi campera, y unos apuntes, sujetados bajo la mochila.
Estaba el tablero, los apuntes, y mis cosas faltaban.
Al principio creí que había sido una de mis compañeras. Que me habían querido hacer una broma y habían escondido mis cosas. Despues de buscaras una y otra vez le avisé a mi profesora.
Una compañera llamó a mi celular. Una compañera con la que había perdido el contacto el año pasado. Una serie de eventos desafortunados habían ido enfriando nuestra relación, y cualquier cosa que yo dijera terminaba irritandola, e igual a mi. Habíamos dejado de ser amigas por muchas cosas, seria hipócrita hecharle la culpa, y sería ridículo querer señalar una sola cosa.
Me llamó y mi celular estaba "apagado". Si, apagado....que casualidad. El celular tenía carga. Y salía mas de $ 400.
Apagado en este caso significaba, te lo robaron , ya le sacaron el chip, te lo cortaron, y quién sabe que hicieron con las otras cosas.
"Ya te lo robaron" concluyo mi profesora con una genialidad exquisita, con una inteligencia admirable...
Si, ya sabia que me habían robado.... ¬¬
Me habían robado las tarjetas, mas de veinte pesos, el teléfono, mi caruchera, mi campera y mochila, el libro que pedí en biblioteca y me debo estar olvidando de varias cosas...
Terminó la hora y nadie sabía nada.
Mi compañera, me acompaño por todo el predio, buscando las cosas, la que había llamado a mi celular, la que ya no se llevaba bien conmigo, me acompañó por todas las clases y secretarías, y el día nos encontró hablando, bien, de a poco, como quien no quiere la cosa, riendonos juntas.
Volvimos al gimnasio cubierto a confirmar a la profesora que no, ya no estaba nada ahí.
Fuimos a la secretaría, ella, la profesora y yo.
La profesora llamó por teléfono a mi casa y avisó de lo que sucedía.
Llegó de manera inesperada un profesor, que yo no conocía, me preguntó que pasaba y la profesora adelantandome le contó.
Me dijo despacio...¿Qué perdiste?
Le enumeré algunas cosas. Y terminé diciendo, y una plata para comprar unos libros.
Tomá, compralos. Me dijo y me dió cien pesos.
Me quedé petrificada.
Salimos con mi compañera, quien me dió el dinero para llegar en colectivo hasta la escuela. Se encargó de llamar a su padre a la escuela para que la buscara, de enviarle un mensaje a mi mamá, de recibirme una llamada...
No puedo explicar como me sentia.
Sentí que el día no pudo haber sido mas compensado.
Y sentí que ella se merecia algo mejor de mi parte, y que tenia la culpa de tantas cosas...
Que ni bien la viera otra vez ya sabía lo que tebnía que decirle...
Una necesidad de sonreir se apoderó de mi, a pesar de que me habían robado...
Y ella que estuvo ahi. Y ese extraño, que me ayudó de corazon...
Y a mi no me ocurrió nada.
Y había olvidado el documento en mi casa.
Va a ser un día lindo.
La mañana transcurrió normal.
La trade me encontró en el gimnasio.
Me aparté del partido en el que estaba dando asco, para ir a mi celular y enviar un mensaje, o escuchar una canción, o el capricho de turno.
Subí la escalera y miré el partido desde la baranda. Esas chicas sabian jugar. Yo no.
Miré a los bancos de arriba de esa especie de piso mas alto,de falso balcón y no estaba nada.
Había dejado mi tablero de dibujo, mi mochila con mi campera, y unos apuntes, sujetados bajo la mochila.
Estaba el tablero, los apuntes, y mis cosas faltaban.
Al principio creí que había sido una de mis compañeras. Que me habían querido hacer una broma y habían escondido mis cosas. Despues de buscaras una y otra vez le avisé a mi profesora.
Una compañera llamó a mi celular. Una compañera con la que había perdido el contacto el año pasado. Una serie de eventos desafortunados habían ido enfriando nuestra relación, y cualquier cosa que yo dijera terminaba irritandola, e igual a mi. Habíamos dejado de ser amigas por muchas cosas, seria hipócrita hecharle la culpa, y sería ridículo querer señalar una sola cosa.
Me llamó y mi celular estaba "apagado". Si, apagado....que casualidad. El celular tenía carga. Y salía mas de $ 400.
Apagado en este caso significaba, te lo robaron , ya le sacaron el chip, te lo cortaron, y quién sabe que hicieron con las otras cosas.
"Ya te lo robaron" concluyo mi profesora con una genialidad exquisita, con una inteligencia admirable...
Si, ya sabia que me habían robado.... ¬¬
Me habían robado las tarjetas, mas de veinte pesos, el teléfono, mi caruchera, mi campera y mochila, el libro que pedí en biblioteca y me debo estar olvidando de varias cosas...
Terminó la hora y nadie sabía nada.
Mi compañera, me acompaño por todo el predio, buscando las cosas, la que había llamado a mi celular, la que ya no se llevaba bien conmigo, me acompañó por todas las clases y secretarías, y el día nos encontró hablando, bien, de a poco, como quien no quiere la cosa, riendonos juntas.
Volvimos al gimnasio cubierto a confirmar a la profesora que no, ya no estaba nada ahí.
Fuimos a la secretaría, ella, la profesora y yo.
La profesora llamó por teléfono a mi casa y avisó de lo que sucedía.
Llegó de manera inesperada un profesor, que yo no conocía, me preguntó que pasaba y la profesora adelantandome le contó.
Me dijo despacio...¿Qué perdiste?
Le enumeré algunas cosas. Y terminé diciendo, y una plata para comprar unos libros.
Tomá, compralos. Me dijo y me dió cien pesos.
Me quedé petrificada.
Salimos con mi compañera, quien me dió el dinero para llegar en colectivo hasta la escuela. Se encargó de llamar a su padre a la escuela para que la buscara, de enviarle un mensaje a mi mamá, de recibirme una llamada...
No puedo explicar como me sentia.
Sentí que el día no pudo haber sido mas compensado.
Y sentí que ella se merecia algo mejor de mi parte, y que tenia la culpa de tantas cosas...
Que ni bien la viera otra vez ya sabía lo que tebnía que decirle...
Una necesidad de sonreir se apoderó de mi, a pesar de que me habían robado...
Y ella que estuvo ahi. Y ese extraño, que me ayudó de corazon...
Y a mi no me ocurrió nada.
Y había olvidado el documento en mi casa.
martes, 29 de marzo de 2011
Amor
De querer besar tu boca hasta que nos sangren los labios y de querer abrazarte en el invierno mas crudo hasta que ni un centimetro de tu piel posea ese frio que imagino.
De tomar tus manos y no tener que soltarlas, como si estuvieran soldadas, como si nunca fuera necesario tener que separarlas.
De que llores una y otra vez conmigo, sin excusas ni horarios ni límites... de poder dormir a tu lado todas las veces que yo quiera, de avanzar en el tiempo, de libertad real fuera de los sueños.
De ninguna mentira. De abrazos que no dicen nada...pero gritan todo lo que quisiera oir.
De hablar, o callar, sin tener que pensar que hacer a tu lado. De tardes completas sin guerras internas.
De que me hagas doler y te perdone como si nada pasara. De que yo te grite y al segundo te diga que te quiero...como nunca antes te quise. Como siempre te querría. Como te quiero.
De dieciocho años. De peleas, reconciliaciones, de eternidad y de tranquilidad. De verdad.
De tu perfume, de realidad...de fantasias mágicas.
De lágrimas sinceras, de regalos, de un vals que nunca terminó, de poesias.
De algo que no tengo idea si algun dia va a llegar a concretarse. De algo que no tengo ni idea qué es...
De algo que nunca supe si empezo.
De vos, que no sé si existís, que no sé si sos tan real como decís...
De miradas, de música acústica y rosas rojas... ¿El mayor de los clichés? Bueno... de eso.
De cartas que nunca pasan de moda, de esas que sirven para cualquien momento de nuestras vidas.
De transparencia, de encanto, de una sonrisa.
De una vida de reina por el solo hecho de estar ahí contigo, de sentirme feliz sin que eso me sorprenda. Sin que me sorprenda tanto...
De hacerte sonreir cuando los dias grises golpean tus delicados ojos.
De que leas una y otra vez mis lineas y me evoques en la distancia, y que ésta sea corta. Que practicamente no existan barreras.
De belleza.
De amor.
De lo que tengo para ser, de lo que tuvimos que ser. De lo que seremos.
De todo esto siento deseos.
De todo eso quiero ver un pedazo en mi vida.
Tengo hambre de todo eso.
De todo eso necesito para sonreir, para siempre.
De tomar tus manos y no tener que soltarlas, como si estuvieran soldadas, como si nunca fuera necesario tener que separarlas.
De que llores una y otra vez conmigo, sin excusas ni horarios ni límites... de poder dormir a tu lado todas las veces que yo quiera, de avanzar en el tiempo, de libertad real fuera de los sueños.
De ninguna mentira. De abrazos que no dicen nada...pero gritan todo lo que quisiera oir.
De hablar, o callar, sin tener que pensar que hacer a tu lado. De tardes completas sin guerras internas.
De que me hagas doler y te perdone como si nada pasara. De que yo te grite y al segundo te diga que te quiero...como nunca antes te quise. Como siempre te querría. Como te quiero.
De dieciocho años. De peleas, reconciliaciones, de eternidad y de tranquilidad. De verdad.
De tu perfume, de realidad...de fantasias mágicas.
De lágrimas sinceras, de regalos, de un vals que nunca terminó, de poesias.
De algo que no tengo idea si algun dia va a llegar a concretarse. De algo que no tengo ni idea qué es...
De algo que nunca supe si empezo.
De vos, que no sé si existís, que no sé si sos tan real como decís...
De miradas, de música acústica y rosas rojas... ¿El mayor de los clichés? Bueno... de eso.
De cartas que nunca pasan de moda, de esas que sirven para cualquien momento de nuestras vidas.
De transparencia, de encanto, de una sonrisa.
De una vida de reina por el solo hecho de estar ahí contigo, de sentirme feliz sin que eso me sorprenda. Sin que me sorprenda tanto...
De hacerte sonreir cuando los dias grises golpean tus delicados ojos.
De que leas una y otra vez mis lineas y me evoques en la distancia, y que ésta sea corta. Que practicamente no existan barreras.
De belleza.
De amor.
De lo que tengo para ser, de lo que tuvimos que ser. De lo que seremos.
De todo esto siento deseos.
De todo eso quiero ver un pedazo en mi vida.
Tengo hambre de todo eso.
De todo eso necesito para sonreir, para siempre.
domingo, 27 de marzo de 2011
Los hilos de mi abuela
Todavia me acuerdo de ese día. Era de tarde y yo estaba haciendo compras con mi abuela.
Fuimos a "Lo de Pinocho". En el barrio de mi abuela le decían así y yo nunca supe por qué, ya que era un kiosco sin nombre en la fachada. Habremos comprado pan y algunas otras cosas, como artículos de limpieza y alguna que faltara en la alacena.
Nos cruzamos al kiosco de al lado. Mi abuela pidió que le muestren unos hilos. La vendedora, una mujer relativamente joven, con una linda sonrisa sacó una caja y mi abuela eligió uno. No recuerdo bien el color. Era de tonos rosados.
Lo miró despació y lo volvió a dejar. "Ya tengo este color..." Me dijo, nos dijo, a la vendedora y a mi. Tomó el hilo de al lado de ese y lo compró. Pasó un rato charlando con la vendedora. Quién sabe de qué. Yo tenía cuatro o cinco años, y me aburría.
Esa tarde la vi coser, bajo una planta de higos que, por fotos que ví de cuando yo aún no nacía, estaba en su casa desde hace muchísimo. Yo estaba sentada a su lado, comiendo, seguramente, un postre de esos que ella me preparaba, o haciendo preguntas sin parar, como para dejar bien en claro lo parlanchina que era aún ya desde pequeña.
Mi abuela nació y creció en el campo. En un pueblo alejado de mi ciudad, y ya, en sus últimos años, me contaba acerca de las cosas que hacían, y algo que mencionó varias veces era que sus hermanas y ella hacían la ropa para su padre y sus hermanos, es decir, que sabía coser desde joven.
Pasó esa tarde, y yo la visitaba de vez en cuando. Aprovechavamos el tiempo de manera práctica: ella me ensseñaba cosas toda la tarde o me dejaba mirar la tele mientras me preparaba una chocolatada con masitas. Era siempre lo mismo. Y las dos la pasabamos bien.
Gracias a ella aprendí a coser y me gusta hacerlo. El costurero de mi mamá tal vez haya sido usado en esta casa mas veces por mí que por ella misma.
Hace menos de un año falleció mi abuela.
No fuí a su velorio. Para ser sincera fuí a solo dos en mi vida: El de mi hermano y el de mi abuelo, y en ninguno estuve tranquila. Nunca me dieron motivo para llorar los muertos y me sentía extraña.
Cuándo era mas chica me dijeron que los muertos que tenían a Dios en su corazon, en su vida, me refiero, iban al cielo. Y yo, entonces, suponía que, quien fuera estaría mejor en el cielo que en este mundo. Y eso me ponía alegre.
En el velorio de mi hermano lloré. Si, lloré, pero porque no puedo explicar lo que producía en mi ver a mi madre y mi padre llorando. Lloré luego de que todo pasó tambien, pero por asuntos propios, pensando en los momentos que nunca mas pasaríamos, y eso sí era un motivo para llorar, porque, repito, segun yo, el estaba muy bien. Pero me voy del asunto.
Hace cosa de dos días, creo, mi mamá decidió limpiar un aparador que hay en la cocina. Perteneció a mi abuela antes. Y ahora está en mi casa.
Lo vaciamos de pies a cabeza, eso suponiendo que el aparador tuviera pies y cabeza, y encontramos una bolsa de nylon. La abrimos y estaba llena de hilos de colores, botones, alfileres, elásticos y otros tantos objetos de costura.
Mi madre me la dió como estaba y me encargó que cuidara lo que todos sabemos de quién era.
Esa noche sólo colgué la bolsa en una repisa donde tengo mis libros y me fuí a dormir.
La recordé un rato.
Recordé cosas buenas, como el día que compramos ese hilo, y malas, que no vienen al caso.
Recordé, como parte del asunto, que esos hilos me pertenecían. Por una especie de herencia eran míos.
Mi abuela me había dicho que cuando ella ya no puediera usarlos me los iba a regalar.
El sueño no me dejó tiempo para pensar y me acomodé en las brazos de morfeo.
Hoy al mediodía tomé la bolsa y acomodé uno a uno en una cajita blanca los hilos. Estaba decidida a armar mi costurero, para no volver a usar el de mi madre ya que a ella no le gusta prestarmelo.
Los acomodé con prolijidad, por color, por tamaño, acomodé las agujas.
Acomodar esos hilos me la trajo a la memoria. Otra vez. Una especie de melancolía se decidió a recordarme que ella me había enseñado a hacer el punto cruz y a tejer al crochet.
A recordarme que me preparaba un postre de crema que nadie mas sabe hacer.
Recordarme que...era la última abuela que me había malcriado así, y muchas de las exquisiteces que hoy conllevo son su culpa.
Esos hilos...con os que voy a coser a partir de ahora, sin permitir que se terminen.
Siempre renegué de mi melancolía. Siempre recuerdo cosas que no se aprovechan demasiado.
Pero, que bonito es saber que hay buenos recuerdos que le dan sentido a ser melancólico.
Fuimos a "Lo de Pinocho". En el barrio de mi abuela le decían así y yo nunca supe por qué, ya que era un kiosco sin nombre en la fachada. Habremos comprado pan y algunas otras cosas, como artículos de limpieza y alguna que faltara en la alacena.
Nos cruzamos al kiosco de al lado. Mi abuela pidió que le muestren unos hilos. La vendedora, una mujer relativamente joven, con una linda sonrisa sacó una caja y mi abuela eligió uno. No recuerdo bien el color. Era de tonos rosados.
Lo miró despació y lo volvió a dejar. "Ya tengo este color..." Me dijo, nos dijo, a la vendedora y a mi. Tomó el hilo de al lado de ese y lo compró. Pasó un rato charlando con la vendedora. Quién sabe de qué. Yo tenía cuatro o cinco años, y me aburría.
Esa tarde la vi coser, bajo una planta de higos que, por fotos que ví de cuando yo aún no nacía, estaba en su casa desde hace muchísimo. Yo estaba sentada a su lado, comiendo, seguramente, un postre de esos que ella me preparaba, o haciendo preguntas sin parar, como para dejar bien en claro lo parlanchina que era aún ya desde pequeña.
Mi abuela nació y creció en el campo. En un pueblo alejado de mi ciudad, y ya, en sus últimos años, me contaba acerca de las cosas que hacían, y algo que mencionó varias veces era que sus hermanas y ella hacían la ropa para su padre y sus hermanos, es decir, que sabía coser desde joven.
Pasó esa tarde, y yo la visitaba de vez en cuando. Aprovechavamos el tiempo de manera práctica: ella me ensseñaba cosas toda la tarde o me dejaba mirar la tele mientras me preparaba una chocolatada con masitas. Era siempre lo mismo. Y las dos la pasabamos bien.
Gracias a ella aprendí a coser y me gusta hacerlo. El costurero de mi mamá tal vez haya sido usado en esta casa mas veces por mí que por ella misma.
Hace menos de un año falleció mi abuela.
No fuí a su velorio. Para ser sincera fuí a solo dos en mi vida: El de mi hermano y el de mi abuelo, y en ninguno estuve tranquila. Nunca me dieron motivo para llorar los muertos y me sentía extraña.
Cuándo era mas chica me dijeron que los muertos que tenían a Dios en su corazon, en su vida, me refiero, iban al cielo. Y yo, entonces, suponía que, quien fuera estaría mejor en el cielo que en este mundo. Y eso me ponía alegre.
En el velorio de mi hermano lloré. Si, lloré, pero porque no puedo explicar lo que producía en mi ver a mi madre y mi padre llorando. Lloré luego de que todo pasó tambien, pero por asuntos propios, pensando en los momentos que nunca mas pasaríamos, y eso sí era un motivo para llorar, porque, repito, segun yo, el estaba muy bien. Pero me voy del asunto.
Hace cosa de dos días, creo, mi mamá decidió limpiar un aparador que hay en la cocina. Perteneció a mi abuela antes. Y ahora está en mi casa.
Lo vaciamos de pies a cabeza, eso suponiendo que el aparador tuviera pies y cabeza, y encontramos una bolsa de nylon. La abrimos y estaba llena de hilos de colores, botones, alfileres, elásticos y otros tantos objetos de costura.
Mi madre me la dió como estaba y me encargó que cuidara lo que todos sabemos de quién era.
Esa noche sólo colgué la bolsa en una repisa donde tengo mis libros y me fuí a dormir.
La recordé un rato.
Recordé cosas buenas, como el día que compramos ese hilo, y malas, que no vienen al caso.
Recordé, como parte del asunto, que esos hilos me pertenecían. Por una especie de herencia eran míos.
Mi abuela me había dicho que cuando ella ya no puediera usarlos me los iba a regalar.
El sueño no me dejó tiempo para pensar y me acomodé en las brazos de morfeo.
Hoy al mediodía tomé la bolsa y acomodé uno a uno en una cajita blanca los hilos. Estaba decidida a armar mi costurero, para no volver a usar el de mi madre ya que a ella no le gusta prestarmelo.
Los acomodé con prolijidad, por color, por tamaño, acomodé las agujas.
Acomodar esos hilos me la trajo a la memoria. Otra vez. Una especie de melancolía se decidió a recordarme que ella me había enseñado a hacer el punto cruz y a tejer al crochet.
A recordarme que me preparaba un postre de crema que nadie mas sabe hacer.
Recordarme que...era la última abuela que me había malcriado así, y muchas de las exquisiteces que hoy conllevo son su culpa.
Esos hilos...con os que voy a coser a partir de ahora, sin permitir que se terminen.
Siempre renegué de mi melancolía. Siempre recuerdo cosas que no se aprovechan demasiado.
Pero, que bonito es saber que hay buenos recuerdos que le dan sentido a ser melancólico.
sábado, 19 de marzo de 2011
Hada
Baila su cabello oscuro al viento mientras lágrimas van brotando de sus ojos brillantes.
Llora, y su corazon esta siendo despedazado.
Es hada pero no sabe volar, y no se anima a liberar la música que quema su fina garganta cristalina.
Es una "escribidora" conn un talento arancado de las estrellas. "Despetala" flores aunque una maestra de primaria le dijo que esa palabra no existe. ( Y eso que suena mas real que escribidora...que si existe.)
Oyen sus oidos minucosos, en sus notables orejitas, decir de quienes ya no la quieren que es una cobra venenosa, pero dulce como miel y embriagante su amor fragil de niña.
Sale de la boca de los que nunca la tuvieron entre sus brazos que es deseable y bonita pero malvada y superficial.
Necesita que la amen y no tan solo recibir caricias.
Que la cuiden, que no solo la exhiban como un trofeo de cualquier metal barato duro e inerte.
¡Bah...pobre tonta!
Aunque su vida destile poesía es solo una ilusa del montón. No existe nadie como ella y esto no es, precisamente, un cumplido, sino mas bien una tristeza. ¿Por que no hay nadie como ella...?
Ningun amor es combinable con el suyo porque pide demasiado para un pobre ser humano. Su destino talvez es seguir llorando, sangrando desde las heridas invisibles a los opacos ojos mortales.
¿Quién la manda a ser hada?
¿Quién sabe si no es malo que su magia sea mayor a a de una estrella solitaria desafiando la luz del sol?
Llora, y su corazon esta siendo despedazado.
Es hada pero no sabe volar, y no se anima a liberar la música que quema su fina garganta cristalina.
Es una "escribidora" conn un talento arancado de las estrellas. "Despetala" flores aunque una maestra de primaria le dijo que esa palabra no existe. ( Y eso que suena mas real que escribidora...que si existe.)
Oyen sus oidos minucosos, en sus notables orejitas, decir de quienes ya no la quieren que es una cobra venenosa, pero dulce como miel y embriagante su amor fragil de niña.
Sale de la boca de los que nunca la tuvieron entre sus brazos que es deseable y bonita pero malvada y superficial.
Necesita que la amen y no tan solo recibir caricias.
Que la cuiden, que no solo la exhiban como un trofeo de cualquier metal barato duro e inerte.
¡Bah...pobre tonta!
Aunque su vida destile poesía es solo una ilusa del montón. No existe nadie como ella y esto no es, precisamente, un cumplido, sino mas bien una tristeza. ¿Por que no hay nadie como ella...?
Ningun amor es combinable con el suyo porque pide demasiado para un pobre ser humano. Su destino talvez es seguir llorando, sangrando desde las heridas invisibles a los opacos ojos mortales.
¿Quién la manda a ser hada?
¿Quién sabe si no es malo que su magia sea mayor a a de una estrella solitaria desafiando la luz del sol?
viernes, 18 de marzo de 2011
El ángel que no es mío ♥
En sus ojos de paz, o de guerra quizas
esconde algún dolor, o la felicidad
hoy descubro al pensar, puede desconcertar
darse a conocer, es un misterio mas
Lo firme de su voz, lo suave de su piel
confuso es entender, su letra en el papel
su ropa es un umbral, un falso parecer
puede hipnotizar, en tristeza o placer
Su alma hecha de fuego, corazón de viento
al decir la verdad a su lado miento
y el ya lo sabe, y yo lo presiento
si me llegara a amar, perderé el aliento
Mi ángel de la guarda, mi falso instinto
en la muchedumbre, hermoso, distinto
sus manos, su cuerpo, su pelo tan lindo
no lo dejaría, aunque sé que no es mío.
esconde algún dolor, o la felicidad
hoy descubro al pensar, puede desconcertar
darse a conocer, es un misterio mas
Lo firme de su voz, lo suave de su piel
confuso es entender, su letra en el papel
su ropa es un umbral, un falso parecer
puede hipnotizar, en tristeza o placer
Su alma hecha de fuego, corazón de viento
al decir la verdad a su lado miento
y el ya lo sabe, y yo lo presiento
si me llegara a amar, perderé el aliento
Mi ángel de la guarda, mi falso instinto
en la muchedumbre, hermoso, distinto
sus manos, su cuerpo, su pelo tan lindo
no lo dejaría, aunque sé que no es mío.
viernes, 7 de enero de 2011
Amores bestiales
Antes de empezar a leer, tenga en cuenta mi respetado lector, que la autora estaba en un estado de aburrimiento, fatiga, desvelo inoportuno, del cual el resultado fueron unas ojeras no muy notorias, y sin embargo, se puso a garabatear en un estado casi beta en el cual la mente no funciona al 100 %.
Hace mucho menos de lo que puedo decir, mis dedos estaban sobre el teclado de un ordenador tipiando palabras con numerosos errores ortográficos en un programa de mensajería instantánea, y, en ese tipo de comunicación uno dice cosas que difícilmente en la vida real se puedan decir.
-Hola! –Leí (y comencé a hablar)
Pasado un rato, con un vaso de vino blanco en la mano y una radio que parloteaba sola, la charla llegó a tocar un asunto del que mucho no me gusta hablar, pero sin embargo es interesante. El amor es…y ahí quedé.
Hablábamos de nuestros respectivos amores, de sus dolores, y yo daba a entender como real mi capa de superficialidad.
-No me quiero enamorar de él. –Confesé a mi amigo.
- A veces creo que el amor se decide y otras que viene solo, a veces ya no sé que creer.
-Las dos cosas. –Dije un poco dudando. –El amor es como un “coso”. ¿Viste esos leones de la jungla?
Y empece a desarrollar mi teoría que no afirmo como cierta. Que el amor es como un león salvaje, que te quiere atrapar y ensangrentar entre sus garras. Uno se plantea la cruel posibilidad de morir dentro de él. Y si está feliz con su vida no quiere que esto ocurra. Talvez uno empieza a correr, enredándose en el paisaje como los nudos de uno de esos hilos con los que se cosen vestidos. Otro factor considerable, talvez mayor, es larapidez con la que el león decida correr, ya que es algo supuesto que los pies humanos nunca podrían alcanzar la velocidad de una bestia de esas características, a no ser que se produzca un milagro.
Existen esos leones aparentemente calmados. Que se esconden tras un inofensivo yuyal y fingen no estar, y cuando más vulnerable te encuentras, y ves cosas inverosímiles, saltan a la luz y clavan sus sucias y brillantes garras en tu pecho
Hay leones, fabricados en peluche, suaves, lindos, esponjosos y que valen como un obsequio memorable a los cuales se les pone perfume de rosas, que aunque estén hechos de tela, son leones al fin, como en el valor absoluto de un número, como un 1 que aunque este en un 1000000000000, tiene módulo de 1, y es solo un simple |1|, asi, son los leones de peluche, leones al fin, que nos van a hacer sufrir lo mismo o más que uno convencional, por ser mas tiernos.
Si, es posible caer en la comparación, el león es asesino de instinto, pero protector por naturaleza.
Hay leones cachorros, que están mas expuestos al dolor, y otros, a quienes la experiencia volvió rígidos.
Los amores sí son como los leones.
Hace mucho menos de lo que puedo decir, mis dedos estaban sobre el teclado de un ordenador tipiando palabras con numerosos errores ortográficos en un programa de mensajería instantánea, y, en ese tipo de comunicación uno dice cosas que difícilmente en la vida real se puedan decir.
-Hola! –Leí (y comencé a hablar)
Pasado un rato, con un vaso de vino blanco en la mano y una radio que parloteaba sola, la charla llegó a tocar un asunto del que mucho no me gusta hablar, pero sin embargo es interesante. El amor es…y ahí quedé.
Hablábamos de nuestros respectivos amores, de sus dolores, y yo daba a entender como real mi capa de superficialidad.
-No me quiero enamorar de él. –Confesé a mi amigo.
- A veces creo que el amor se decide y otras que viene solo, a veces ya no sé que creer.
-Las dos cosas. –Dije un poco dudando. –El amor es como un “coso”. ¿Viste esos leones de la jungla?
Y empece a desarrollar mi teoría que no afirmo como cierta. Que el amor es como un león salvaje, que te quiere atrapar y ensangrentar entre sus garras. Uno se plantea la cruel posibilidad de morir dentro de él. Y si está feliz con su vida no quiere que esto ocurra. Talvez uno empieza a correr, enredándose en el paisaje como los nudos de uno de esos hilos con los que se cosen vestidos. Otro factor considerable, talvez mayor, es larapidez con la que el león decida correr, ya que es algo supuesto que los pies humanos nunca podrían alcanzar la velocidad de una bestia de esas características, a no ser que se produzca un milagro.
Existen esos leones aparentemente calmados. Que se esconden tras un inofensivo yuyal y fingen no estar, y cuando más vulnerable te encuentras, y ves cosas inverosímiles, saltan a la luz y clavan sus sucias y brillantes garras en tu pecho
Hay leones, fabricados en peluche, suaves, lindos, esponjosos y que valen como un obsequio memorable a los cuales se les pone perfume de rosas, que aunque estén hechos de tela, son leones al fin, como en el valor absoluto de un número, como un 1 que aunque este en un 1000000000000, tiene módulo de 1, y es solo un simple |1|, asi, son los leones de peluche, leones al fin, que nos van a hacer sufrir lo mismo o más que uno convencional, por ser mas tiernos.
Si, es posible caer en la comparación, el león es asesino de instinto, pero protector por naturaleza.
Hay leones cachorros, que están mas expuestos al dolor, y otros, a quienes la experiencia volvió rígidos.
Los amores sí son como los leones.
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